La historia de

, un fisicoculturista brasileño, que en su afán de ser lo más parecido posible a Arnold Schwarzenegger y Hulk se inyecta aceite para aumentar su masa muscular, cada tanto vuelve a aparecer en las redes sociales.

Esta vez, fue entrevistado por el Daily Mail. El hombre usa inyecciones de sintol para que crezca el tamaño de sus bíceps, pectorales y músculos de la espalda, pese a que eso pone en riesgo su propia vida.

Segato ya fue advertido hace tres años por los médicos que podrían ser amputados sus brazos por sus excesos, mientras que aumentaron sus posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, o bien de padecer alguna infección.

«Me llaman Hulk, Schwarzenegger y He-Man todo el tiempo y eso me gusta. He doblado mis bíceps pero todavía quiero ser más grande «, expresó.

El hombre trabaja como obrero de la construcción y empezó a hacer ejercicios luego de caer en las drogas en su juventud, lo que lo llevó a verse demacrado y excesivamente delgado. «Me decían perro flaco», reconoció. Por lo mismo hoy está orgulloso de sus bíceps, los cuales tienen un tamaño de 58,4 centímetros.

Cabe mencionar que de acuerdo al Europa PubMed Central, «los efectos secundarios del sintol son múltiples y también pueden causar un daño de los nervios, oclusión de la arteria pulmonar, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular cerebral y complicaciones infecciosas».